Intervención de Néstor Ferrera Pardillo

Presidente de la Confederación EDUCACIÓN Y GESTIÓN

en la apertura del VII Congreso.

Madrid. 13 de Noviembre de 2003

 Saludo previo 

Excmo Sr. D.Juan José Lucas, Presidente del Senado.  

Excmos Sr. D.Mariano Zabía, Subsecretraio del MECD. 

Excmo.Sr. D.Jose Manuel Otero Novas, ex – Ministro de Educación 

Ilmo.Sr. D.Alfredo Mayorga, Presidente del Consejo Escolar del Estado. 

Iltmos.Sres. Directores Generales del MECD y de Conserjerías de Educación. 

Alta Inspección del Estado y de Comunidades Autónomas. 

Representantes de organizaciones.  

Estimados Congresistas: 

En nombre de la Junta Confederal de Educación y Gestión y, en especial, del comité organizador de este VII Congreso, mi saludo cordial de bienvenida a España a los que venís de otros países y a Madrid a los que procedéis de otras Comunidades Autónomas. 

Saludo también a los que siguen el desarrollo de este VII Congreso a través de Internet. Quiero dejar constancia del agradecimiento a la Fundación Telefónica por su generosidad poniendo a nuestra disposición un derroche de medios humanos y técnicos. 

También quiero dar la bienvenida a las personalidades y representantes de distintas Organizaciones que con su presencia dignifican, aún más, este marco solemne de apertura del Congreso, y a los que se incorporarán en el transcurso de estas jornadas, como es el caso del Sr. Consejero de Educación de Baleares. 

Contar en este acto con la presencia del Presidente del Senado, la cuarta autoridad en rango del Estado español, tras S.M el Rey, el Presidente del Gobierno y la Presidenta del Congreso de los Diputados es un honor para EDUCACIÓN y GESTIÓN. Don Juan José, un nombre de todos los aquí presentes muchas gracias su presencia.

 Trabajo previo del Comité de Organización 

Inaugurar este Congreso supone el trabajo previo de un eficiente comité organizador. Vaya por adelantado nuestro agradecimiento a este equipo humano de la sede confederal y a las Entidades que con sus aportaciones, hacen posible la rica experiencia en la que todos, desde este momento inaugural, vamos a ser protagonistas en estos tres días. 

La calidad de los intervinientes, y el éxito de los Congresos anteriores explica, posiblemente, que esta convocatoria bianual reúna en este auditorio del Palacio de Congresos de Madrid a un número tan importante y tan cualificado de congresistas.  Esperamos y deseamos que vuestras expectativas sean satisfechas con creces. 

La gestión de los centros como tema central del Congreso 

Siguiendo la tradición, en el mes de noviembre de los años impares convocamos el Congreso de EDUCACIÓN y GESTIÓN. Recogemos el testigo de Sevilla que fue la sede en el 2001 y se lo pasaremos a Valencia que organizará el VIII Congreso en el 2005. 

El título “A nuevos tiempos, nuevas respuestas” expresa el hilo conductor de lo que será nuestro trabajo en estos días . Y ello responde a la prioridad que en este momento damos a la función directiva y, en concreto, a la gestión de los centros. 

Los seis ponentes y los ocho panelistas, que desde distintos aspectos y con diferentes opciones de pensamiento van a abordar este tema, nos ayudarán a compartir una seria reflexión sobre este servicio en los centros y sobre la realidad actual de las ofertas educativas.  

El Congreso ni es un punto de partida, ni tampoco un punto y final.  En el cartel anunciador del mismo los diseñadores han puesto un reloj de fondo. Agujas en movimiento que marcan el paso del tiempo y que  hacen referencia al protagonismo que debemos asumir al escribir las páginas del presente en la historia de la educación. 

Atrás queda el recuerdo de directivos y gestores que han quemado su vida y han sido ejemplo y referente para todos nosotros.  Es de justicia que hagamos un reconocimiento agradecido por el legado que nos han dejado con su buen hacer. 

Pero la realidad presente y el panorama que se nos presenta en los próximos años nos lleva a intuir que la función directiva, y en concreto la gestión de los centros es y será diferente. Los voluntarismos de antaño tienen que dar paso a una profesionalización. La gestión individual del Director ya está siendo reemplazada por el trabajo de un equipo. 

La calidad de nuestros Centros demanda unos buenos y cualificados directivos. Los sistemas asamblearios en la elección deben ser sustituidos por otros mecanismos de designación.  La LOCE ha dado un paso significativo en el caso de los centros públicos pero, incomprensiblemente, no ha modificado la normativa pertinente en lo concerniente a la elección del director en los centros privados con concierto. 

La mejora de la calidad en los colegios pasa necesariamente por revitalizar la gestión de los mismos. Dada la complejidad de su organización, un centro educativo no puede funcionar sin un equipo directivo bien liderado.

 

Los recursos humanos son más importante que los materiales. Todo ello implica una revisión de las condiciones de acceso y de trabajo, de las atribuciones, de los correspondientes incentivos personales, y la específica formación inicial y permanente.

 

El futuro de nuestra oferta educativa estará directamente relacionado con el acierto de los titulares de los centros en las decisiones que adopten sobre la función directiva, en la medida que se logre una adecuación de las estructuras de gestión garantizando la coherencia con la oferta específica del carácter propio.  

Análisis de la situación educativa 

Permitidme, estimados congresistas, que en estas palabras introductorias haga mención a algunas cuestiones que nos ayudarán en el análisis de la realidad como base para la prospección del futuro, y que además lo haga con alguna toma de postura institucional. 

El rico panel de debate que tendremos mañana nos dará oportunidad de aproximarnos a dar una respuesta si el sistema educativo actual responde o no a las necesidades de la sociedad. 

Hay indicadores que nos hacen pensar que algo no funciona bien. Es preocupante el fracaso escolar, la desmotivación del profesorado, la complejidad de la función directiva, la falta de credibilidad de la sociedad hacia todo lo educativo, a lo que hay que añadir una preocupante confrontación social. 

Con la irrupción de las nuevas tecnologías y la crisis de los valores tradicionales la educación sigue siendo un factor esencial en los cambios sociales. No sólo los políticos que han recibido en las urnas el mandato del pueblo para gestionar, ni los que ejercen la oposición, son los que en exclusiva deben hacer todos los diseños de futuro. Los profesionales de la educación debemos pronunciarnos con independencia, y con propuestas y alternativas.  

EDUCACIÓN Y GESTIÓN, como patronal mayoritaria de la enseñanza privada no universitaria debe tener el protagonismo que le corresponde como interlocutor social; y, en muchos casos, no caben posturas de neutralidad. 

Tal vez hemos pasado muchos años con actitudes de defensa ante acosos y discriminaciones. Mirando al fututo debemos dar pasos hacia la creatividad, la innovación y tendiendo puentes de diálogo y de colaboración con otras ofertas educativas. 

Demanda social 

La valoración, positiva o no, de lo que se realice en estos próximos años va a depender de nuestra capacidad para dar respuesta a las necesidades de nuestras empresas educativas, sintonizando con las demandas reales de la sociedad a la que servimos. Hoy la familia española sigue optando significativamente por nuestra red de centros educativos. 

Hay que racionalizar el gasto público y rentabilizar los recursos. Pero no todos los grupos sociales asumen esta realidad. La defensa que algunos hacen de la escuela pública, que nosotros también compartimos, continua aportando un peligroso discurso que creemos equivocado. Para defender la una se ataca a la otra. Esta confrontación nosotros no la deseamos. 

El concierto educativo no es ninguna concesión, sin más, por parte de las Administraciones. Es la contraprestación por unos servicios que prestamos y que tienen como base la igualdad de oportunidades para las familias a la hora de escoger libremente el centro educativo que desean para sus hijos.  

Debe quedar muy claro que no queremos, en absoluto, reabrir historias de desencuentros que tantas y dolorosas heridas han dejado en nuestro país. Apostamos por un mañana de pluralismo desde la aceptación del derecho de los otros a ofrecer distintos modelos.  

Autocrítica y evaluación de nuestra oferta 

Los datos estadísticos en los últimos años, extraídos de los procesos de admisión de alumnos, son incuestionables y ponen de manifiesto la demanda de las familias españolas hacia nuestra oferta. Pero ello no nos debe llevar a un peligroso narcisismo. Debemos realizar un serio proceso de discernimiento desde una sincera autocrítica, para ver si nos movemos en claves de identidad. 

El objetivo que subyace como prioritario en nuestros centros es el de ser plataforma educativa de transmisión de valores. No estamos exclusivamente para escolarizar alumnos. Hay mucho más de fondo en nuestra oferta. Y ello lo hacemos desde una autonomía a veces cuestionada. 

En los centros privados católicos existe el peso de una rica tradición centenaria que ha dado y debe seguir dando respuesta a necesidades educativas. La sociedad no siempre ha reconocido la labor callada de mujeres y hombres, y de las propias instituciones que sustentan los centros desde la Titularidad.

La calidad requiere medios: la inseguridad de los conciertos 

Pero para continuar la labor de los que nos han precedido, necesitamos medios. En los últimos años las inversiones en los inmuebles de nuestros colegios han sido muy cuantiosas, lo que ha llevado, en muchas Instituciones a la descapitalización y endeudamiento, que proyecta una inseguridad de futuro para los Titulares propietarios de los centros. 

La gestión de nuestros colegios requiere unos nuevos sistemas de funcionamiento que conlleven unas fórmulas alternativas e innovadoras de financiación. Pero además de la búsqueda de nuevos cauces para la obtención de recursos, que también lo debe hacer la escuela pública, hay que replantear los conciertos educativos. El modelo actual de concertación es inseguro para los padres, los profesores y para los Titulares que tenemos la responsabilidad empresarial del personal contratado. 

No deseamos “trampas” que permitan abrir falsas puertas con pagos indebidos a las familias. No pedimos que se permita cobrar a los padres lo que no cubren los módulos. La expresión “sostenidos con fondos públicos” es un engaño. La gratuidad no es viable si en los presupuestos no se da cobertura económica a las obligaciones del concierto. 

Las Administraciones no siempre asumen sus obligaciones. Y cuando los que han recibido el mandato del pueblo para gobernar actúan de esta manera restrictiva pierden autoridad moral a la hora de exigir a los centros cumplimientos legales. Esto no es bueno para el sistema educativo. Abre puertas a una peligrosa permisividad que nosotros tampoco queremos.  

Es muy seria la situación que se viene planteando y la solución no debe venir por sentencias de Tribunales a los que padres, trabajadores y empresarios estamos abocados a acudir como último recurso de defensa de lo estimamos como derechos vulnerados. 

Apoyamos la petición del Defensor del Pueblo de cuantificar el costo real del puesto escolar. Llevamos muchos años haciendo esta demanda. Es cierto que por menos dinero del que nos corresponde estamos prestando un buen servicio, pero esto no es justo. 

El trato que recibimos en las CC.AA. en temas básicos es muy diferente y depende de los gobernantes de turno. Tal vez las posibilidades no sean las mismas, pero habrá que potenciar elementos vertebradores homogéneos en todo el Estado que eviten estas desigualdades. Con un mismo paraguas constitucional no es fácil admitir tantas diferencias en la educación básica. Es urgente el desarrollo del artículo 75.2 de la LOCE que establece que el Gobierno desarrollará una nuevas normas básicas de los conciertos. 

Conciertos en Bachilleratos y la FP 

Si los módulos en los conciertos son totalmente insuficientes y muy por debajo del coste real, la situación para los niveles no obligatorios es aún más preocupante.  

La generalización para todos las CC.AA del concierto para el segundo ciclo de la infantil ha sido una asignatura pendiente que esperemos quede resuelta con la aplicación de la nueva Ley de Calidad. No tiene sentido que la puerta de acceso de un colegio con niveles concertados en Primaria y ESO únicamente esté abierta para las familias que tienen recursos económicos para asumir el costo de la infantil. 

Más incomprensible es aún el hecho de que haya fuerzas sociales que dicen defender a las clases más desfavorecidas y que se opongan, a veces con una enorme agresividad, a que se dé una solución definitiva a este problema. Algo similar podemos decir sobre los Bachilleratos y la Formación Profesional.  

Es muy sangrante la situación que se produce al final del 4º de la ESO, cuando un alumno que lleva 10 o más años en el Colegio tiene que marcharse a otro Centro sólo por el hecho que su familia no tiene recursos económicos para pagar el Bachillerato. Se deben iniciar los cambios legislativos pertinentes que garanticen la gratuidad para todos en estos niveles no universitarios postobligatorios. De lo contrario, cuando hablamos de libertad y de igualdad de oportunidades tendríamos que cuestionarnos de qué estamos hablando. 

Opción por los más desfavorecidos 

Si se han consolidado en España redes de Colegios marcando clases sociales no es precisamente por la opción que hemos hecho mayoritariamente desde los Colegios de nuestra Confederación. No es justo la identificación, que a veces se hace, de nuestros colegios como una oferta sólo para las clases económicamente pudientes. 

Pero para ello debemos seguir dando pasos reales de abrir nuestras puertas a alumnos de integración, de minorías, de pocos recursos económicos. Cuando hablamos de acceso a las ofertas educativas hay que constatar que los pobres tiene menos posibilidades. Y, aunque lo camuflemos bajo la denominación genérica de "socioeconómicamente desfavorecidos", en las comunidades autónomas hay niveles pobreza. 

Un distintivo de la red de Colegios de EDUCACIÓN Y GESTIÓN debe ser la generosidad por esta opción, incluso con una estrategia bien planteada de aumento de estos alumnos en nuestras aulas. En concreto, y es un tema de actualidad, en la escolarización de los hijos de los inmigrantes todos nos tenemos que implicar. Es cierto que los conciertos en Infantil y en Bachillerato serán determinantes a la hora de corregir estas injustas desigualdades sociales. 

Futuro con ilusión 

A todos nos espera un futuro diferente que debemos abordar con ilusión y optimismo pero siendo críticos, rigurosos y creativos. Como en tantos quehaceres, ni cualquier forma es válida, ni cualquier método es bueno. Ni tampoco cualquier modelo de empresa es aplicable en nuestro sector. 

Se impone que desarrollemos nuestro propio modelo de calidad de gestión directiva, con referentes específicos. Esa es la tarea que estamos asumiendo en EDUCACIÓN Y GESTIÓN para los próximos años con el proyecto EDUGÉS. 

Acertaremos si sabemos adecuarnos a las necesidades de cada centro, en cada momento y en cada lugar. Con creatividad tenemos que posibilitar nuevas formas que den viabilidad en el futuro, aunque ello suponga el riesgo de lanzarnos hacia inseguridades e incomprensiones. 

Resituar la enseñanza concertada 

Tras el periodo de años transcurridos desde la implantación de la LODE y la entrada en vigor de la LOCE, la enseñanza privada concertada tiene que resituarse. 

Vivimos una etapa de la historia de indiscutible progreso pero con desenfoques. Los mensajes que se envían a los medios van en claves no siempre descifrables. Nos movemos rodeados de tensiones por intereses, y todo ello incide negativamente en lo educativo. Los cambios experimentados en la sociedad originan nuevas necesidades para las que el sistema educativo actual no está  dando siempre las respuestas  adecuadas.  

Constatamos que la gestión en el  ámbito educativo está  enormemente burocratizada. Nuestros directivos acusan el agobio por el cumplimiento de unas interminables tareas que llenan sus agendas.  Se está ahogando la frescura natural que debe acompañarles en su función animadora. 

Por otra parte, las respuestas a las urgencias educativas están  fuertemente politizadas primando intereses ideológicos. El gasto público, sigue condicionado por la opción política dominante en cada caso. Las normativas y el trato a cada una de las ofertas educativas están condicionadas por los resultados electorales. El día en que las respuestas a las necesidades educativas no tengan ni siglas, ni colores, ni condicionamientos por la naturaleza de la titularidad de quien ofrece sus servicios habremos dado un gran paso. 

El fondo del cartel anunciador de este congreso simboliza el cambio de posición de las agujas. Quizá falten mujeres y hombres carismáticos, líderes que enarbolen otras banderas. 

Futuro esperanzador de diálogo abierto 

Los distintos agentes implicados en la educación debemos compartir una seria reflexión encaminada a proponer pautas que mejoren la calidad de la enseñanza. Con el desarrollo de este Congreso quisiéramos crear un espacio para la reflexión.  

Que sea también ocasión de interpelación personal para cada congresista y experiencia que tenga continuidad al retornar a los lugares de origen con el resto de la comunidad educativa. Ello justificaría el enorme esfuerzo que ha supuesto organizar este evento. 

Por lo que respecta al futuro de nuestra Confederación, seguiremos desarrollando nuestro proyecto de servicio a la sociedad española. Y lo haremos ofertando diálogo con quienes quieran compartir trabajo en común. EDUCACIÓN Y GESTIÓN quedaría muy limitada sin la unión coordinada con otras organizaciones. La credibilidad ante terceros aumenta cuando se hacen planteamientos conjuntos. Ello no implica la renuncia a su autonomía institucional.

Es cierto que no todos tenemos idénticos planteamientos, pero el contraste de pareceres enriquece la toma de decisiones. A la hora de dar soluciones a las carencias educativas de nuestros alumnos creo que es mucho más lo que nos une que lo que nos separa. Son tiempos de sinergias y no de confrontaciones. 

Para los que somos creyentes sólo nos resta decir: que el buen Dios nos acompañe en estos trabajos. 

Bienvenidos.  Feliz Congreso.  Y muchas gracias.  

          Néstor Ferrera Pardillo
Presidente de la Confederación de Centros

 
EDUCACIÓN Y GESTIÓN