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Conflictos en familia con niños y con adolescentes

 1. PREMISAS que justifican la necesidad de una educación preventiva

1.1. La “Escuela de padres” es un modelo agotado.

No hay proporcionalidad entre el clamor de los padres y madres que tienen ganas de participar en la escuela con las oportunidades tan reducidas que la escuela ofrece.

El modelo “Escuela de padres” es un modelo agotado porque no responde a las necesidades de los padres de nuestros alumnos.

La participación media de los padres y madres de un colegio en la Escuela de padres es de apenas un 5%.

Las convocatorias desde la escuela son globales, es decir, proponen un trabajo conjunto a los padres de Infantil, Primaria, ESO y Bachillerato. Desde ningún punto de vista los problemas que surgen pueden ser tratados en el mismo foro. Los temas carecen de tensión e interés porque están basados en estrategias de participación sin contenidos que cuestionen sus estilos de vida , sus estilos de educar o las formas de comunicación que tienen con sus hijos. Como pasa en cualquier índole de la vida, cuando no se produce una ruptura de expectativas se produce aburrimiento y estas reuniones resultan poco atractivas , lejanas, frías y por tanto sin “gancho” para que se dé una continuidad.

Es necesario:

o    Aplicar nuestra creatividad para inventar un nuevo modelo que aún no se ha encontrado para la labor compartida entre la familia y la escuela.

o    Este modelo tiene que tener un carácter abierto, flexible y dinámico, lejos de la carga cerrada, aburrida y pasiva de muchas escuelas de padres.

o   Se necesitan referentes unificados entre familia y escuela. Quien educa es la comunidad (Conclusiones del Congreso Escuela-Familia organiza por FERE Euskadi en Noviembre de 2003)

Proponemos:

o   Una estructura articulada en torno a los tutores de los niños y jóvenes, que convoquen a los padres de sus alumnos.

o   Proponemos una estructura sencilla, pero sistemática y continua por la que los padres y madres serán convocados tres veces al año para recibir sesiones de formación.

o   Proponemos reforzar las estructuras que articulen proyectos conjuntos de toda la Comunidad Educativa.

1.2. Los docentes reclaman más implicación de las familias en la educación.

El último informe de 2004 del Instituto de Evaluación y Asesoramiento Educativo IDEA titulado La situación profesional de los docentes refleja que las tres soluciones que los profesores consideran como solución para los problemas y para mejorar la calidad de la enseñanza son las siguientes:

  

Es decir los docentes no sólo ven, en un porcentaje del 65%, que los padres deberían implicarse más en la tarea educativa, sino que creen que éste es uno de los factores que más contribuirían a mejorar la calidad educativa, prevenir el fracaso escolar y dotar a los niños de las habilidades personales necesarias para su futuro.

Este mismo estudio dice que el 42,7% de los docentes considera que los padres se desentienden de la educación de sus hijos. Este dato, junto con la importancia que los profesores otorgan a la colaboración de los padres para mejorar la calidad de la enseñanza, pone de relieve la preocupación y el malestar de los profesores con este tema. Aunque los profesores creen que la educación ha mejorado en las últimas década, es posible inferir que la atención educativa de los padres a sus hijos ha disminuido.

También existe un alto porcentaje de padres y madres que reclaman más atención de los docentes hacia aspectos formativos no académicos, como la autoestima, la autonomía y la comunicación.

Es necesario:

o    Los centros docentes han de realizar nuevas tareas, pero su modelo organizativo continúa invariable. Es necesario introducir cambios profundos en la mentalidad, los horarios, la organización de personal, los espacios y sobre todo en la cultura organizativa para que incorporar a los padres y madres a la dinámica escolar como un elemento esencial de los proyectos educativos. Es el proyecto educativo el que debe convertirse en reflejo no ya de un claustro de docentes o de un reducido equipo directivo, sino de una comunidad educativa donde los padres y madres tengan un protagonismo especial.

o    Es necesario introducir nuevas estructuras que den coherencia y referentes comunes a los niños y jóvenes entre el estilo educativo que ven en la escuela y que se continua en la familia.

o     Si los docentes están trabajando un programa para mejorar la autonomía de los alumnos es necesario que los padres y madres conozcan los indicadores para que ellos puedan reforzar ese trabajo y puedan percibir y ser conscientes de la mejora que experimentan sus hijos en la autonomía. Es necesario que conozcan por qué, para qué y cómo pueden mejorar la autonomía. Lo mismo lo tenemos que aplicar a otros aspectos como la mejora de la autoestima, la asertividad, la responsabilidad, etc.

 Proponemos:

o    Proponemos el establecimiento de compromisos ambiciosos articulados en torno a un proyecto educativo con tres ejes claramente establecidos y compartidos por docentes, padres, madres y alumnos.

o    Proponemos continuar con la aplicación sistemática de un programa de formación en habilidades emocionales, comunicativas y éticas. Los diez colegios que seleccionemos para esta primera experiencia ya están aplicando el Programa de Prevención para Tutorías que aplican los tutores con los alumnos desde los 5 años hasta los 18 años.

1.3 Los padres y madres están desorientados y necesitados de herramientas pedagógicas para educar a sus hijos.

Según el informe Valores y pautas de la interacción familiar en la adolescencia, editado por la Fundación Santa María, el 42,1% de los padres está desorientado sobre la educación de sus hijos. Este mismo informe señala que la solución de la mayoría de los padres ha sido la de huir de cualquier tipo de tensión o conflicto porque se ven incapaces de enfrentarse a sus hijos.

Muchos hablan de declive en la autoridad de los adultos en los últimos 25 años. Nosotros preferimos hablar de “miedo a educar” que es consecuencia de ese miedo al conflicto.

Algunos expertos señalan que se está generalizando una “paternidad pasiva”. El talante de los nuevos padres y madres es muy positivo porque se centra en crear climas familiares cálidos donde sus hijos se sienten queridos, en un ambiente de tolerancia, de comunicación y de democracia. Pero, el problema surge en determinadas etapas evolutivas de crisis de los hijos en las que los padres no se atreven a intervenir y si lo hacen se sienten desasistidos e indefensos sin las herramientas emocionales y comunicativas básicas. Los padres y madres no reciben formación sobre las habilidades básicas para educar a sus hijos.

La educación familiar suele funcionar siguiendo el esquema del ensayo-error, el simple tanteo o la psicología del sentido común. Se establece una tensión entre seguir la moda de orientaciones en publicaciones del boom de los libros de autoayuda por una parte y la desconfianza hacia las orientaciones de la pedagogía que no gozan de una adecuada credibilidad. Los padres y madres caen continuamente en contradicciones o en todo caso inconcreciones porque no saben cómo hacer, porque carecen de estrategias mínimas y elementales para abordar el proceso educativo de los hijos.

Es necesario:

o    Un esfuerzo colectivo para que los padres y madres reciban una capacitación mínima para su labor educativa en la familia.

o    Este modelo debe estar articulado de forma sólida a través de una institución como es la escuela.

o    Este modelo debe ser flexible de forma que se adapte a los cambios sociales, a las sucesivas configuraciones culturales, a las necesidades que más preocupen y a los retos educativos que la sociedad demande.

Proponemos:

o    Un modelo para capacitar a los padres y madres en herramientas básicas para educar en la familia no basado en la adquisición de información sino en la adquisición de formación en herramientas de tipo emocional y comunicativo, personales y sociales.

o     Este programa de formación para madres y padres está articulado en torno a tres ejes: El primer eje son las habilidades emocionales donde los hijos adquieren más autonomía y autoestima. El segundo eje son las habilidades de comunicación donde adquieren más asertividad y expresividad. El segundo eje son las habilidades éticas donde adquieren responsabilidad y creatividad.

1.4. Padres y docentes coinciden en la demanda de un modelo de educación basado en la prevención.

Drogas y tiempo libre

Una investigación del Ministerio de Educación de la Nación de Argentina sobre qué entendían los padres que son los principales fines hacia los que debería orientarse la escuela dio los siguientes resultados (Jaim Etcheverry, 2003):

o    El principal objetivo de la escuela debería ser evitar que los jóvenes se inclinen por la droga o el delito: 22,4%.

o    El segundo fin debe ser la preparación para el trabajo: 21%.

o    La escuela debe aportar información: 12%

o    Debe desarrollar habilidades para resolver problemas: 8%.

o    Debe estimular el aprendizaje: 8%.

El informe Valores y pautas de la interacción familiar en la adolescencia, editado por la Fundación Santa María, también refleja que a juicio de los padres españoles el consumo de drogas es el principal problema genérico que afecta a los jóvenes. Le siguen la falta de trabajo y de oportunidades, las malas compañías y el consumo de alcohol.

Ofrecemos algunos datos, elocuentes por sí solos, que reclaman una actuación más decidida para su prevención:

o     España es líder europeo en el consumo de cannabis, cocaína y éxtasis.

o     El 92% de los jóvenes vascos de 17-29 años ha probado el alcohol. El 71% consume   de forma habitual.

o     Alcohol responsable del 50% de muertes de tráfico.

o     En Francia se iguala el número de consumidores de alcohol y cannabis.

o     9.000 muertes directas por sobredosis en la UE.

o    El alcohol provoca 13.000 muertes en España de forma directa o indirecta, como sucede en los accidentes de tráfico.

Sida y sexo

Los datos que surgen de un primer análisis son los siguientes:

o    Cada año 18.000 adolescentes quedan embarazadas (el doble que hace una década).

o    El 45% de los embarazos adolescentes acaba en aborto.

o    Sólo el 13% de los adolescentes utiliza anticonceptivos.

o    Cada día mueren en el mundo 8.000 personas de sida.

o    El 54% de los nuevos enfermos de sida tiene 25-34 años: contrajeron el virus en la adolescencia.

o    El 62% de los contagios de sida es por vía heterosexual.

Todas las organizaciones internacionales, especialmente la Organización Panamericana para la Salud (OPS) y ONUSIDA, que en otros momentos defendían un modelo de actuación de tipo más asistencial e informativo, en estos momentos concluyen que es la única forma de prevenir los problemas derivados del sida y del sexo es la formación de habilidades de tipo emocional y social y la Escuela es la única que puede llevarlo a cabo porque se trata de un modelo formativo no informativo.

Violencia, racismo y discriminación

o       El 49% de los alumnos de 13 a 16 años dice sufrir maltrato oculto (críticas e insultos).

o       El 32% sufre robos o rotura de material.

o       Uno de cada tres manifiesta recelos xenófobos.

o       El 90% de las bajas de profesores están causadas por la conflictividad en el aula.

o       El 40% de los padres dice sentirse desbordado por los problemas con sus hijos.

Aprender a vivir juntos en una sociedad multicultural es uno de los retos no ya nacionales sino europeos del siglo XXI. La educación intercultural implica un modelo educativo que propicia el enriquecimiento cultural a través de la participación activa y crítica, del reconocimiento radical de la dignidad de todos los seres humanos, en el respeto a los derechos fundamentales, en la tolerancia y el diálogo.

1.5. Se ha demostrado científicamente que la estrategia más eficaz para prevenir los problemas que afectan a los adolescentes y jóvenes es la prevención escolar.

Así lo muestran las distintas evaluaciones realizadas sobre programas de prevención norteamericanos. Cabe destacar el elenco del CSAP sobre “programas basados en la ciencia” (CSAP 1999: 28-91), donde el 90% de estos programas son escolares y los que son comunitarios contemplan la necesaria conexión escolar. En la misma línea se manifiesta la última edición del NIDA (2003: 28-39) donde los principales programas recomendados son de prevención escolar. Algunos programas en particular han realizado evaluaciones sistemáticas que han demostrado su eficacia en la prevención de drogodependencias, en especial “Project STAR”, “Life Skills Training Program” (Botvin 1995, 1999).

Una evaluación del programa demostró que reduce los consumos abusivos a la mitad incluso dos años después de haberlo aplicado (Botvin et al. 2002). La Agencia Antidroga publicó dos guías con un elenco de programas, en su mayoría de prevención escolar (Antón et al. 2000) (Martínez 1999). El European Monitoring Centre for Drugs and Drug Addiction (EMCDDA 2002) mantiene también una base de datos de programas de prevención escolar llamada EDDRA. En el campo de la prevención de SIDA suelen existir menos dudas sobre la eficacia de los programas de prevención escolar. Una revisión a fondo mediante estudios que evaluaban programas de prevención del VIH, descubrió que en 20 de estos estudios se ha demostrado que los cambios de comportamiento a largo plazo suceden gracias a estos programas de prevención (Kirby 1994) (Choi 1994).

Los resultados de los programas de prevención son claramente más eficaces que los programas de tratamiento o de reducción de la oferta. Por cada dólar gastado en la prevención del consumo de drogas, las comunidades pueden ahorrar 4 ó 5 dólares en costes de tratamiento y terapias dirigidas a tratar el consumo de drogas (NIDA 1997, 2003) (CSAP 1999) (CSAP- SAMHSA 1999). Sobre su eficacia es significativa una nota de prensa del PNSD que declaraba que “la prevención en materia de drogas reduce a la mitad el consumo que realiza en el futuro una persona” (Europa Press 9-6-2003).

1.6. Hay un gran consenso científico en que los programas de prevención más efica­ces son los comprehensivos, los de influencia social y los de habilidades para la vida.

El Informe Anual 2003 del Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías afirma claramente: “Se ha demostrado que los planteamientos puramente informativos y sin estructura carecen de efectividad” (OEDT 2004).

Hansen ha realizado uno de los más prestigiosos estudios comparativos sobre la eficacia de distintos programas de prevención. Después de tipificar una lista de doce componentes de estos programas concluyó que los más eficaces son los comprehensivos (que incluyen más de un componente), en segundo lugar los de influencia social y en tercer lugar los de habilidades para la vida (Hansen 1992).

Otro meta-análisis dirigido por Tobler sobre más de 200 programas escolares de prevención concluyó que los más eficaces en la disminución de uso de drogas eran: 1º Los programas con multicomponentes. 2º Los de habilidades para la vida. 3º Los de influencia social 4º Los centrados en toma de decisiones y valores. Los menos eficaces eran los centrados en educación afectiva y en transmitir información (Tobler et al. 2000).

La UNICEF, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) han adoptado el modelo de habilidades para la vida como una estrategia prioritaria para la salud escolar en muchas regiones del planeta (OPS 2001). Esta organización señala cuál es la clave de que la prevención escolar funcione o no funcione: “La mayoría de la información disponible está enfocada a problemas de conducta y resultados, y no a las necesidades o valores de los adolescentes” (OPS 2001: 11) Las OPS da un paso más en su defensa del modelo de habilidades para la vida como plataforma no enfocada a un único problema, sino a las necesidades del niño o adolescente dentro de su formación integral como persona y ciudadano. La OPS estructura las habilidades para la vida en tres grupos:

o    Habilidades para manejar emociones: autocontrol, estrés...

o    Habilidades sociales e interpersonales: comunicación, hab. de negociación/rechazo, cooperación, empatía...

o     Habilidades cognitivas: solución de problemas, comprensión de consecuencias, toma de decisiones, pto. crítico...

Como colofón para justificar la necesidad de este programa de prevención de FERE recordamos los tres ejes que estructuran sistemáticamente todo el Programa de Prevención para Tutorías (PPT) desde los 6 a los 18 años, claramente justificados tanto políticamente, como científicamente como pedagógicamente:

o    Habilidades emocionales: autocontrol, autonomía, autoestima, expectativas, valores...

o    Habilidades sociales: asertividad, hab. primarias de comunicación, hab. de escucha, de persuasión...

o    Habilidades éticas: percepción de riesgos, decodificación, crítica, creatividad, toma de decisiones, responsabilidad...

2. padres y madres desorientad@s ante los conflictos emocionales

Niñ@s...

1. ¿Miedoso? Se asusta con cualquier cosa. Sólo sabe pedir las cosas lloriqueando.

2. ¿Dependiente? Le cuesta estar un minuto sin su madre. Depende demasiado de nuestra opinión.

3. ¿Sin autonomía? Le cuesta vestirse, comer o bañarse solo. Le cuesta estar solo o callado.

4. ¿Poco expresivo? Le cuesta expresar cómo está. No sabe comunicar sentimientos.

5. ¿Acomplejado? Se queja de que todo le sale mal. No le gusta su ropa y su físico.

Adolescentes...

6. ¿Autosuficiente? Parece que lo sabe todo. No respeta nuestras opiniones y experiencias.

7. ¿Tímido? No se atreve a hablar con los adultos, consultar o pedir ayuda. Le cuesta mucho mirar a los ojos.

8. ¿Enganchado? Está todo el día con aparatos con botones. Pasa horas delante del televisor.

9. ¿Perfeccionista? Tiene miedo al fracaso, llora si se equivoca. No termina lo que empieza.

10. ¿Sin autoestima? Tiene la mirada huidiza y se tapa la cara con los pelos. No se considera experto en nada.

3. padres y madres desorientad@s ante los conflictos de comunicación

Niñ@s...

11. ¿Sumiso? No se atreve a llevar la contraria a sus amigos. No sabe defender sus opiniones.

12. ¿Impulsivo? Lo pide todo a gritos o lloriqueando. Cuando le molestan lo soluciona todo a gritos.

13. ¿No escucha? Cree que sólo él tiene razón. No sabe callarse cuando otros están hablando.

14. ¿Manipulable? No sabe decir No a sus compañeros. Se acobarda cuando alguien se mete con él.

15. ¿Egoísta? Lo suyo es suyo y lo de los demás a medias. Sólo piensa en sí mismo.

Adolescentes...

16. ¿Manipulable? Se deja arrastrar por sus amigos. Hace cosas en contra de su voluntad.

17. ¿Cambiado? Parece otro, quiere ponerse piercings, pantalones raros y ropa provocativa. Hemos dejado de entenderle.

18. ¿Cabeza loca? No le veo preparado para tener relaciones serias con una chica. Me preocupan los embarazos no deseados y el sida.

19. ¿Tirano? No acepta normas. Da malas contestaciones.

20. ¿Callado? Se encierra en su cuarto con la puerta cerrada y es un misterio. No cuenta nada de sus amigos, aficiones e intereses.

4. padres y madres desorientad@s ante los conflictos de responsabilidad

Niñ@s...

21. ¿Irresponsable? No recoge sus juguetes. Hay que dárselo todo hecho, no toma iniciativas por sí solo.

22. ¿Aburrido? No tiene sentido del humor. Cuando juega con otros niños no sabe estar contento.

23. ¿Malos hábitos? Le cuesta lavar­se los dientes sin estar yo delante. Quiere dormir en nuestra cama.

24. ¿Distraído? Le cuesta concentrarse a la hora de comer. Tarda mucho en hacer los deberes.

25.  ¿Desobediente? No respeta  la hora de acostarse. No me     hace caso cuando le pido algo.

Adolescentes...

26. ¿Desordenado? No ordena su armario y su habitación. Le falta disciplina para cosas como preparar su mochila.

27. ¿Disperso? Deja las tareas sin terminar. Se distrae con el ruido de una mosca.

28. ¿Irresponsable? Le cuesta ponerse a hacer los deberes de clase o las tareas de casa. No respeta los horarios de llegada a casa.

29. ¿Rebelde? No me gustan sus amigos y la ropa que se ponen. Me preocupa que fume o tome drogas.

30. ¿Indeciso? Tomar decisiones le crea ansiedad y siempre las aplaza. No se interesa por su futuro.  

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